El PSOE de la provincia de Cáceres lamenta que Rajoy no cuente con Extremadura para la cumbre hispano-portuguesa


El PSOE de la provincia de Cáceres quiere dejar clara su indignación por la ausencia de las Comunidades Autónomas en la XXIX Cumbre Ibérica entre España y Portugal. Ya no nos sorprende que Rajoy deje de lado a las regiones de España, pero no por ello vamos a dejar de exigir la presencia de las mismas en asuntos de tanto interés como nuestras relaciones con Portugal.

Si en general, la ausencia de las representaciones autonómicas es grave e ineficaz para el desarrollo de las relaciones bilaterales entre ambos países, mucho más lo es para Extremadura y la provincia de Cáceres que, entre los rasgos diferenciadores que poseemos se encuentra, precisamente, nuestra relación con Portugal.

No obstante, queda muy claro que un presidente de gobierno como Rajoy, que vende la Casa de Extremadura en Portugal, o un partido político como el PP que cuando gobernaba la Diputación provincial de Cáceres de-cidió devolver los fondos europeos –casi 5 millones de euros- destinados para unir mediante un puente sobre el río Sever, España con Portu-gal, no entiende la importancia del tránsito de personas y productos en ambos lados de la misma frontera. Una visión, la del PP, tan cegada por el intento de dañar a Extremadura, no puede ser considerada más que sec-taria e ineficaz de cara a los intereses ciudadanos de la región y la provincia.

En otro orden de cosas, la CEP del PSOE de la provincia de Cáceres felicita a todas y todos los compañeros que facilitaron y decidieron que el PSOE debe ir unido para ganar a la derecha y ninguna prueba es más contundente que las listas provinciales de consenso para asistir al 39 Congreso Federal con la firme convicción de respaldar a Pedro Sánchez en el objetivo que compartimos y que no es otro que el de volver a ser una alternativa de gobierno a nivel nacional.

Por último, el PSOE de la provincia de Cáceres quiere expresar su condena más firma por los asesinatos machistas ocurridos estos últimos días. Es imprescindible una lucha sin cuartel, y desde todos los frentes, para acabar con el machismo asesino.