FUNDACIÓ SOCIETAT I PROGRÉS
       
 

VOCES DEL EXILIO

   
     
 

VICENTE VERDEGUER

 

Vicente Verdeguer Hipa nació en Valencia en mayo de 1914 en el seno de una familia de masones y republicanos blasquistas (seguidores del novelista y político valenciano Vicente Blasco Ibáñez). A los 17 años ingresó en las Juventudes Socialistas de la mano del periodista y dirigente socialista Isidro Escandell Úbeda (fusilado en Paterna en 1940) de quién fue guardaespaldas y de quién dice: “he llegado a apreciar mas que a mi padre” .

   
 
Vicente Verdeguer, en su domicilio de Valencia, recuerda en la actualidad, su exilio en Argelia y Francia.
(noviembre 2002)

 


En octubre de1934, fue detenido y encarcelado durante un mes, a consecuencia de la represión policial desatada por la llamada “revolución de Asturias”: El partido estuvo en la clandestinidad del 34 al 35.. Era.., el bienio negro que llamaban porque mandaban Gil Robles y Lerroux..

Durante la Guerra Civil ejerció de policía gubernamental. En el cumplimiento de una misión fue detenido por error por los milicianos de la “columna de Hierro” y cuando estaban a punto de fusilarle fue reconocido, como “el ferramenta” por uno de los hermanos Pellicer (que mandaban la columna miliciana) que había compartido cárcel con él. Ingresó en el cuerpo de Carabineros de la República como oficial “armero”y luchó en la batalla de Guadalajara .Fue escolta, durante la contienda de Largo Caballero, de quién se reconoce seguidor y de quién guarda un recuerdos imborrables como la visita que le hizo a la cárcel de Madrid en 1934 y donde tuvo ocasión de abrazarlo en presencia de sus carceleros; y de Pascual Tomás que fue Secretario de la UGT y luego pasó al PSOE.

“Yo era “caballerista” por que es el hombre que más ha luchado por el partido en todas las épocas: en el 17, en el 21, en el 34..”

Verdeguer salió hacía el exilio en un barco inglés de la “African Travel” que desplazaba 14.000 toneladas desde el puerto de Alicante. Durante el viaje que duró dos largos días, tuvieron que ser escoltados por tres barcos de la marina británica ante la presencia de buques italianos y españoles que querían obligarles a poner rumbo a Cádiz.

   
 
Vicente Verdeguer en Colomb – Béchard (Argelia) en 1940. De izquierda a derecha: Saura, Vicente Manuel (metalúrgico de Valencia), Romeu (J.S) y el responsable del PSOE en el campo (con bigote)
 

Cuando llegaron frente a Orán el puerto de la costa argelina, empezó un verdadero calvario para las cerca de 400 personas que escapaban de la muerte o el cautiverio en la España de Franco:

Allí nos tuvieron ¡40 días! En el mar, a 1 kilómetro de la costa, sin mantas.., sin nada (...) Dejamos a las mujeres el “ water” y nosotros pusimos una mantita y desde arriba hacíamos nuestras necesidades.. Habían más de dos pisos de alto.., no podía tirarme pues me quedaba sin la maleta.. donde llevaba toda mi ropa..

Tras desembarcar en unas condiciones lamentables fueron llevados (un viaje que duró otros dos días en tren) hasta un campo de concentración de Boghar, (un lugar cercano a la frontera de Marruecos) bajo la vigilancia de gendarmes y soldados senegaleses. Verdeguer sufrió allí malos tratos y vejaciones. Los prisioneros no podían trabajar, pero con el estallido de la II Guerra Mundial, les pusieron un pico y una pala en las manos para construir la vía férrea que permitiera a los alemanes abastecerse rápidamente de carbón y hierro, a las órdenes de oficiales franceses.

   
 
Reproducción de una vista general (tomada de una revista de la época) del campo de concentración de Boghar en Argelia.
 


Estando en el campo sufrían el castigo llamado “la disciplinaria” que consistía en correr hasta reventar cargados con un pesado saco de arena al hombro. En 1942 la Gestapo se hizo cargo del control del campo. Cuenta un incidente que alteró el orden , tras la detención de un sargento francés que hizo el saludo militar al escuchar la Marsellesa.,

Empezamos todos a cantar primero La Marsellesa y luego La Internacional ¡Todo el mundo!, cerca de 300 persona.. Bueno.. fue..

Uno de sus compañeros de exilio en Orán fue Amadeo Granell, que entró como teniente de la división Leclerc, en el París recién liberado de las tropas alemanas, en uno de los tanques que desfilaron exibiendo rátulos relativos a batallas de la guerra civil española y las banderas tricolores de la II República española.

Fueron liberados en 1943 por las tropas francesas y americanas que los pusieron a trabajar para los oficiales pero bien pagados y bien alimentados. Trabajó durante dos años, hasta el final de la guerra haciendo juguetes, conoció a una chica de Orán con la que se casó (era su segunda esposa) y tuvo cuatro hijos. Invirtió sus ahorros en la compra de maquinaria (sierra, cepilladora, agujereadora..) lo que le permitió establecerse por su cuenta. En 1963 se marchó a Francia ante el cariz que tomaban los acontecimientos en Argelia: “No había seguridad...

 
 
 
Carné que certifica la pintoresca inclusión del exiliado Verdeguer en el grupo de “refugiados y apátridas”, lo que suponía, no obstante, una garantía para la acogida y reconocimiento por parte de las autoridades francesas.
 

En 1966 Verdeguer regresa definitivamente a Valencia, adonde había trasladado su maquinaria poco a poco desde 1963. El hecho de no ser molestado a su vuelta por las autoridades franquistas lo atribuye en parte a su amistad con el cónsul español en Orán, el general Luis López de Achume que fue cliente suyo.

“ Le hice los armarios por módulos para poder trasladárselos a España luego. (...) Me buscó mi dossier en Salamanca y me lo dio. Yo le dije desde el principio que era socialista y él leyó el informe y sabía.. en fin, toda mi historia. (...) Era un señor muy amable, de madre alemana, que incluso me buscó un piso enfrente de su embajada..”

 
 
 
Llorens, Isidro Escandell, “el de Benimámet”(detrás), Verdeguer,”el de Vinaroz” y Romeu.
 

Estuvo, eso si, vigilado, todos los días durante un tiempo por una pareja de “la secreta” pero no hubo nada más.. Verdeguer se reencontró así con el PSOE y la UGT, para continuar su militancia asistiendo en 1971 como delegado por Valencia a un congreso en Toulouse. Una de las cosas que le apenaron profundamente fue el vacío dejado por su excelente compañero de partido y amigo Isidro Escandell, que “esta enterrado en una fosa común” en el cementerio de Paterna..

Hombre de partido, que recita de memoria el himno de las juventudes y la Internacional, siente que el paso del tiempo ha afectado – en su opinión - negativamente a los ideales del socialismo. Un virus que a sus 89 años, parece no haberle afectado demasiado.

 
 
 
Oficio de la Agrupación de Orán que iba acompañando de la relación nominal del censo de militantes (324) remitida a la Comisión Ejecutiva del PSOE en el exilio, en 1950.