Aunque
a lo largo de la historia de España ha habido numerosos
exilios por razones políticas, el exilio trágico
por antonomasia, por encima de todos los demás, ha sido
el provocado por la guerra civil de 1936-1939.
La imagen de la última salida, la larga fila de fugitivos
llenando las carreteras catalanas hacia la frontera francesa,
es la imagen de la mayor tragedia padecida jamás por
"una de las dos Españas", expulsada de su patria,
aterrorizada por las noticias que llegaban de la feroz represión
de los vencedores.
Aquellas interminables filas de fugitivos estaban integradas
por unidades del Ejército republicano ya en retirada,
por numerosa población civil -mujeres, ancianos, niños-,
que llevaban consigo lo que habían podido salvar precipitadamente
de sus hogares abandonados. Entre aquellos cientos de miles
de republicanos, salían también al exilio las
Instituciones democráticas del Gobierno legítimo
de la Segunda República.
Se iniciaba un éxodo de dimensiones cuantitativas y cualitativas
como nunca hasta entonces se había conocido en la historia
de los españoles. Se veían obligados a abandonar
España no sólo las autoridades del Régimen
republicano y los dirigentes de los diversos partidos políticos
y de los sindicatos, así como sus cuadros, también
lo hacía un gran número de profesionales -escritores,
periodistas, médicos, catedráticos, juristas,
farmacéuticos, ingenieros, militares
-, tal vez
los más representativos y cualificados de la inteligencia
española de la época, fieles a la República.
La aventura de esta España peregrina no terminó
oficialmente hasta que iniciada la transición democrática
en España tras la muerte de Franco, la nueva Constitución,
refrendada por una inmensa mayoría de españoles,
puso fin a la realidad y la dialéctica de las dos Españas,
iniciándose un periodo de reconciliación y de
consenso democrático.
La información sobre el exilio republicano, durante los
últimos 25 años de vida democrática española,
ha sido notoriamente insuficiente en los medios de comunicación
de masas, de modo que la mayoría de la población,
especialmente los jóvenes, lo desconocen. Y aunque sigue
habiendo sectores que consideran que es preferible no remover
un pasado tan trágico porque, dicen, podría reabrir
heridas todavía no cicatrizadas, lo cierto es que el
medio más eficaz para esa cicatrización es la
asunción colectiva del pasado histórico para lo
que es indispensable su conocimiento con rigor científico,
con talante democrático, con comprensión de las
causas políticas y sociales profundas que condujeron
desde la sublevación militar de julio de 1936 a la implacable
persecución de los españoles leales al legítimo
y democrático Régimen republicano. Ha de tenerse
muy presente que el exilio republicano es un exilio democrático
que supuso un testimonio afirmativo rotundo de la democracia
como sistema de gobierno.
Con este Portal en Internet, queremos poner al alcance de todos
y de todas, una serie de informaciones, testimonios y contactos
que les permitan acceder al complejo mundo del exilio como un
hecho integrado y asumido en la más reciente historia
de España.
Queremos mantener una memoria viva y permanente (no limitada
a un tiempo determinado, en cuanto aprovechamos las oportunidades
que nos da la Red), sobre el exilio y sus consecuencias, memoria
viva en cuanto el portal se nutrirá no sólo de
los materiales aquí expuestos, sino de las aportaciones
que en el futuro realicen tanto los investigadores y estudiosos
como todas aquellas personas y organizaciones que posean materiales
de índole privado, como cartas, fotografías, etc.,
y que refuercen la idea de que el exilio estuvo, lamentablemente,
protagonizado por personas concretas, que tuvieron que dejar
atrás toda una vida. Por eso animamos a todas aquellas
personas u organizaciones que deseen alojar su material en este
portal a ponerse en contacto con nosotros.
No somos los primeros en tratar el exilio a través de
la Red, cada vez somos más las organizaciones que estamos
en esta tarea. Por ello, gracias a todas aquellas personas e
instituciones que han trabajando o están trabajando en
mantener vivo el recuerdo de todos los que debieron salir de
su país por defender sus ideas, o simplemente por tenerlas.