ARCHIVO HISTÓRICO DEL PCE - MATERIAL PARA FALSIFICACIÓN
   
 
 

BIOGRAFÍA DE DOMINGO MALAGÓN

Nacido en Madrid el 28 de noviembre de 1916. Hijo de un humilde forjador, queda huérfano a los dos años de edad. Comenzando así una infancia llena de hospicios, golpes e injusticias que, poco a poco, dieron forma a una gran conciencia de clase.

En el asilo de La Paloma, en la madrileña Dehesa de la Villa, fue utilizado, junto con otros asilados, como conejillo de indias en determinados experimentos radiológicos, que tuvieron como consecuencia una avanzada calvicie. En este asilo, Domingo recibió la II República, experimentando ciertos cambios, a mejor en el trato que recibían los niños.

Gracias a sus extraordinarias dotes para el dibujo y pintura, accedió a las clases de dibujo de Don José Urea Gallardo, con el que preparó su ingreso en Bellas Artes. El curso 1933/1934 fue su primer año en la escuela, contactando rápidamente con la Federación Universitaria de Estudiantes (FUE).

La sublevación del General Franco truncó todas sus expectativas (al igual que a la mayoría de los jóvenes de su generación) que como artista tuviera Malagón. Y como el resto de sus compañeros de La Paloma, se incorporó al V Regimiento de Milicias Populares, formando la 8ª Compañía de Acero.

En diciembre de 1936, junto a otros "Palomos" (nombre que recibían los antiguos alumnos de La Paloma) ingresa en el Partido Comunista de España, llegando a ser el Secretario General de su batallón. En el verano de 1938, ante la situación que se estaba viviendo en el frente de Aragón-Cataluña, la dirección del PCE decide enviar cuadros políticos comunistas y, entre ellos, va Domingo Malagón. Participa en los combates del Segre, resistiendo hasta diciembre de 1938. Al iniciar el ejército franquista la ofensiva sobre Cataluña, como otros muchos, recibió la misión de cubrir la retirada hasta la frontera francesa.

A mediados de febrero del 39, Domingo Malagón, junto a otros 500.000 republicanos, da los primeros pasos de los que sería un largo exilio. Tan sólo iba cargado de las obras escogidas de Carlos Marx, unas botas y una pistola marca Stand.

Internado por las autoridades francesas en el campo de Barcarés, pronto es trasladado al de Saint Cyprien, de donde se escapa en el camión de una compañía de trabajo. En Perpignán, instala un negocio de fotografía junto a otro evadido de S. Cyprien, combinando esta actividad con su militancia comunista como responsable de la organización del Partido.

La idead de aprovechar sus conocimientos de dibujo y caligrafía para manipular documentos de identidad franceses fue sugerida por Ángel Celada. Contando siempre con la inestimable colaboración de los comunistas franceses, que suministraban los documentos auténticos, para después ser manipulados por Malagón.

Así comenzó el largo viaje del que, citando palabras de propio Santiago Carrillo, era el "único imprescindible" del PCE.

Domingo Malagón sacrificó su prometedora carrera artística: los pinceles se convirtieron en sellos de la Guardia Civil, la paleta de colores, en hojas de pasaportes mil veces retocadas, los lienzos, en DNI en blanco y la grandeza del Arte por la "Revolución".

Puede ser que los cuadros de Domingo Malagón no cuelguen de las paredes de las grandes Galerías y Museos, pero la Democracia española está en deuda con él. Todos nosotros estamos en deuda con él.

Una vez recobrada la libertad en España, Domingo regresó a su Madrid natal. La dirección del PCE le encargó la organización del Archivo Histórico del Partido. En 1985, al jubilarse se dedica a lo que más le gustaba. Pintar.