V - TRASTERRADOS
 
       
  El exilio que fue a parar a América, nutrió universidades, creó editoriales, impulsó el mundo del arte y de la empresa en aquellos lugares donde se le brindó acogida.  
     
  Méjico y su presidente Lázaro Cárdenas tuvieron en todo momento  
     
  una actitud ejemplar hacia la España Republicana. Después de los niños de Morelia en México se instaló  
     
  una parte selecta de la emigración formada por intelectuales, científicos, médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, etc.  
     
  Pero no solo desembarcó en Méjico el potencial humano referido, a él también se le añadiría  
     
  la iniciativa y la inversión en empresas e industrias que tenían por objeto facilitar medios de vida a los refugiados.  
     
  La JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles) fundó en México algunas empresas como la Nueva Ideal, S.A; Construcción Naval o El Crisol. Para financiar estas empresas creó la Financiera Hispano Mexicana (HISME).  
     
  Por su parte también el SERE (Servicio de Emigración de Refugiados Españoles) creó los Talleres Vulcano, Grasas y Aceites, los Laboratorios de Industrias Químico-Farmacéuticos Americanas y la editorial Séneca.  
     
  También constituyó una financiera - la Financiera Industrial y Agrícola FIASA - y estableció explotaciones agrícolas y ganaderas.  
     
  En 1938, Daniel Cosío Villegas, representante de México en Portugal, propuso al presidente Cárdenas traer a México a lo más granado de la intelectualidad española. Lo que dio lugar a la creación de la Casa de España como centro de altos estudios multidisciplinarios.  
     
  La Casa de España daría acogida a muchos de los destacados intelectuales republicanos que se exiliaron a México. Más tarde el Gobierno mejicano convirtió dicha institución en el Colegio de México.  
     
  También fueron instituciones sobresalientes : El Ateneo Español de México El Centro Republicano Español. Las casas regionales de Madrid, Valencia y Cataluña.  
     
  O Instituciones educativas como el Instituto Luis Vives, fundado en 1940 con el apoyo del SERE.  
     
  El Colegio Madrid fundado por la JARE en 1941, con dos magníficos edificios situados en la Avenida Revolución.  
     
  El 25% de sus maestros eran mexicanos y el 75% españoles. O las Escuelas Cervantes presentes en seis estados mejicanos.  
     
  Y editoriales como Fondo de Cultura Económica y la Editorial Séneca.  
     
  Y el cine de Buñuel que desarrolló en Méjico la mayor parte de su obra, con películas tan notorias como : Los olvidados, Simón del Desierto, Nazarín, El Angel Exterminador, etc.  
     
  En el resto del continente americano la adaptación de los exiliados españoles fue muy desigual.  
     
  En algunos países como Colombia fueron bien recibidos,  
     
  mientras que otros como Argentina se mostraron reacios a aceptarlos.  
     
  Estados Unidos no les reconoció la categoría de refugiados, los que se instalaron en este país lo hicieron de forma individual.  
     
  De todos modos las universidades de todos los países abrieron sus aulas a intelectuales y profesionales de reconocido prestigio, incluidos Argentina y Estados Unidos. El exilio afirmó sus propias referencias culturales.  
     
  En oposición a la España franquista: existía otra España, con otros valores, en el exterior del territorio español  
     
  y esta España del exilio tenía más talento, algo que los refugiados no cesaban de subrayar. El exilio se proclamaba  
     
  la España de Lorca y Machado, la de Unamuno o Picasso, la de Buñuel, Ferrater Mora, Severo Ochoa, Pau Casals y tantos, y tantos otros.