A
lo largo de los tres años de guerra se produjeron sucesivas oleadas coincidentes
con las derrotas importantes del ejército republicano.
La
primera oleada se produjo tras la toma del País Vasco en el verano de 1936
Se
calcula que unas 15.000 personas huyeron, casi en su totalidad por la frontera
francesa.
La
segunda, al final de la campaña del Norte en junio de 1937. Afectó a 120.000
personas.
La
tercera, tras la ocupación del Alto Aragón, en la primavera de 1938.
La
cuarta fue la más importante, ocurrió a finales de enero de 1939 con la
caída de Cataluña.
Se
calcula que unas 500.000 personas salieron en esta cuarta oleada.
En
marzo de 1939, perdidos los últimos territorios republicanos, se
produjo la quinta oleada de refugiados que se dirigió fundamentalmente
al Norte de Africa.