III - LA SEGUNDA DERROTA  
1. La Invasión de Francia
 
       
  A la invasión de Polonia en setiembre del 39 le siguió la de Finlandia el 30 de noviembre,  
     
  Dinamarca el 9 de abril de 1940 y al día siguiente Noruega,  
     
  donde se entabla una dura lucha aeronaval con fuertes contingentes aliados.  
     
  El 10 de mayo de 1940, el ejército alemán comienza la invasión de Bélgica, Holanda y Francia.  
     
  En los primeros días de junio la Wehrmacht rebasa definitivamente las líneas defensivas francesas. El camino a París queda abierto.  
     
  El Gobierno de Reynaud abandona París el 10 de junio de 1940.  
     
  El 16 de junio dimite Reynaud, se hace cargo del Gobierno Petain y solicita un armisticio.  
     
  Francia quedará dividida en dos zonas, la costa atlántica y del Canal de la Mancha junto con gran parte del norte quedaba ocupada por Alemania, y el resto bajo administración del gobierno colaboracionista de Vichy presidido por Petain.  
     
  Con la derrota del ejército francés los alemanes hicieron prisioneros a millares de españoles  
     
  integrados en las Compañías de Trabajo. Fueron internados en Stalags como prisioneros de guerra  
     
  y conducidos muchos de ellos a campos de concentración.  
     
  El 6 de agosto de 1940 llegaba a Myconducidosauthausen la primera expedición de españoles.  
     
  Le siguieron otras. Se calcula que 7.200 españoles fueron recluidos en este complejo.  
     
  5.000 murieron en él.  
     
  Otros muchos serán internados en campos de trabajo de la zona ocupada Calais, Brest, Cherburgo, Rochela o Burdeos.  
     
  En la zona libre, Gobierno de Vichy, volverá a recrear las Compañías de Trabajo con el nombre de Grupos de Trabajadores Extranjeros.  
     
  Entre 1942 y 1944 la Organización Todt reclutó unos 26.000 españoles. A estos hay que añadir otros 40.000 enviados a trabajar a Alemania.  
     
  Con todo, en 1941 pudieron partir todavía tres barcos rumbo a Méjico bajo los auspicios de la JARE: el Cuba, el Quanza y, el Serpa Pinto.  
     
  Los embarques hacia Méjico se prolongaron tres años más utilizando los puertos de Marsella, Casablanca, Le Havre, Burdeos y Saint-Nazaire.  
     
  En el norte de África, a partir de la declaración de la guerra, los internados en Oran y Argel fueron organizados también en Compañías de Trabajo.  
     
  En febrero de 1940, varios millares de internados comenzaron a trabajar en la construcción del ferrocarril Bou-Arfa, Colomb-Béchar y Kennadza.  
     
  Tras la liberación del norte de África por los aliados a fines de 1942, los españoles se integraron en el llamado Cuerpo Franco de África, formado en diciembre de este año, que se batió en la campaña de Túnez.