IV- EL GOBIERNO EN EL EXILIO  
1 - El Gobierno de la Esperanza
 
       
  A principios de 1943 se podía prever la victoria aliada, lo que se entendía desde el exilio  
     
  como una oportunidad para derribar el régimen franquista que no estaba siendo bien gestionada ni por el Gobierno de Negrín ni por la Diputación Permanente.  
     
  La presión de los medios republicanos para que los partidos concertasen su actuación culminó en el Pacto de Unidad para Restaurar la República, del que surgió  
     
  la Junta Española de Liberación, constituida en noviembre de 1943 y presidida por Martínez Barrio.  
     
  En 1945 las Cortes se reunen en México en tres ocasiones, lo que condujo a la creación del Gobierno presidido por José Giral: el gobierno de la esperanza.  
     
  Con la creación de la ONU en junio de 1945 se abrió un foro internacional desde el que se expresaría la condena del régimen franquista y su repudio como miembro de la ONU por unanimidad  
     
  desde el mismo día de su inicio. Condena que se ratificaría dos meses después en la Conferencia de Postdam y de modo aún más formal 9 de febrero de 1946 por la Asamblea General de la ONU.  
     
  El 21 de febrero de 1946 Franco comete el error de condenar a muerte a Cristino García Granda, héroe de la resistencia francesa y nueve miembros más de la guerrilla en España.  
     
  Las ejecuciones levantaron una gran ola de indignación, especialmente en Francia cuyo Gobierno cerró la frontera con España y presionó ante el Reino Unido y los EE.UU para que se tomaran medidas contra el dictador.  
     
  Lo que condujo a la declaración de la "Nota tripartita" en marzo de 1946 en la que se expresa el deseo de la retirada pacífica de Franco, la abolición de la Falange y el establecimiento de un gobierno provisional para restituir la soberanía popular.  
     
  Un mes más tarde la presión de la Naciones Unidas sobre el régimen de Franco se acrecienta al ser declarado una amenaza para la paz y seguridad internacional instándose a sus miembros a romper sus relaciones diplomáticas con España.  
     
  Esta presión culminaría el 12 de diciembre de 1946, al aprobar la Asamblea una nueva resolución relativa a España, por la que a) se excluía al Gobierno de Franco de los organismos internacionales de la ONU,  
     
  b) se recomendaba al Consejo estudiar medidas apropiadas si en un "plazo razonable" no se había restablecido la democracia en España y c) se recomendaba a todos los Estados miembros la retirada inmediata de Madrid de sus representantes diplomáticos.